Todavía tengo esa pequeña sensación en mi mente de que algo no está bien, vivo mi día a día como siempre, me despierto a las 5 am, voy al trabajo hasta las 4 de la tarde, salgo y voy a la nocturna, luego me desplazo hasta mi pequeño aparta estudio en el centro de la ciudad, como queda cerca del instituto, puedo hacerlo fácilmente caminando, ceno algo ligero mientras veo la televisión hasta quedarme dormida. Repito esa rutina día tras día, pero desde ese suceso tengo la sensación de que hay algo que no está bien, como si algo faltara, no es depresión, créeme, yo sé cómo se siente, esto es una clase de vacío diferente. Es que realmente siento que olvidé algo importante.
Aquel
día sonó la alarma, ya estoy acostumbrada a despertarme con facilidad así que me
alisté como todos los días, llegué a la cafetería y todo transcurrió con
normalidad. Hasta medio día el café estuvo vacío, así que esto es fácil de
recordar. Primero entró la chica, según lo que dice el oficial, su nombre es
Stefanie. Se sentó en la mesa junto a la ventana. Mi compañera la atendió, así
que realmente no sé qué ordeno. Se quedó allí mirando el celular hasta la una
de la tarde aproximadamente. Justo antes de que se fuera entró otro cliente, me
pidió dos cafés para llevar y cuando se los di tropezó con Stefanie. Le pidió
disculpas, la chica se limpió, pagó su cuenta y se fue. El chico salió detrás
de ella, intercambiaron un par de palabras, tal vez números telefónicos, y se
marcharon en dirección opuesta.
Él
pidió dos cafés, le repetí al policía, pero cuando chocó con la chica se le
regó uno casi por completo. Me ofrecí a rellenarlo, pero dijo que no y fue tras
la muchacha a “excusarse” por su error. La policía no vio nada relevante en mi
declaración, simplemente quedó como otro de muchos casos inconclusos, otra
chica desaparecida, otro nombre en los titulares.
Pero
hoy algo no está bien. Tras muchos meses volví a esa cafetería, ahora como
cliente. Disfruté de una taza junto a la ventana y cuando me dispuse a pagar,
alguien chocó accidentalmente conmigo. Levanté la vista, llevaba dos cafés en
sus manos, se disculpó con una sonrisa y me preguntó si estaba bien. Hoy hay
otra chica, otra persona pidiendo dos cafés, tropezando, excusándose, otra
chica desaparecida, otro nombre en los titulares, otro culpable y muy tarde
volví a pensar que realmente olvidé algo importante.
Wow, me tramó un montón, una problemática real que genera incertidumbre en el día a día, y una trama que atrapa. Mi favorito.
ResponderEliminarMe sorprendió el final, es aterrador. Felicitaciones por tan buen relato.
ResponderEliminarMe encanto la historia, escribes de forma increíble y tiene un giro muy interesante al final, te deja con muy mal cuerpo
ResponderEliminarNena, esto es espectacular. Como el primer dia que lo relataste para mi, mi piel se erizo al leerla, el dejarlo con final abierto permite al lector interpretar la historia de manera individual y generar el complemento lo que es algo maravilloso
ResponderEliminarTe felicito ☺️